Desperdiciando talento

Art铆culo de Jos茅 Lu铆s Montero para el blog Viajero Accidental

Afirmar que todos nacemos con el mismo potencial de Inteligencia no pasa de ser una frusler铆a alentada por las concepciones comprensivas de la educaci贸n. Los factores que determinan el potencial inicial de Inteligencia van desde lo estrictamente hereditario a lo biol贸gico. La herencia influye aunque no tanto como algunos pretend铆an hasta hace no mucho, los procesos de formaci贸n del tubo neural o migraci贸n pueden determinar la estructura cuantitativa y cualitativa de la estructura neuronal, pero por encima de todos ellos el factor ambientalista resulta finalmente determinante, incluso en algo tan b谩sico como la construcci贸n de redes y conexiones neuronales. En otras palabras, nacemos con distintos potenciales de Inteligencia pero es el entorno y sus est铆mulos quienes determinan el grado de desarrollo que acabaremos por alcanzar.

El concepto 鈥渆ntorno鈥 puede resultar inabarcable. Si hablamos del ni帽o, nos centraremos en su entorno familiar, social y, sobre todo, escolar. Si hablamos de un adulto, irremediablemente este 煤ltimo pasa a ser reemplazado por la empresa. En definitiva, nos guste o no, el potencial de Talento de las personas de una empresa depende en gran medida del nivel de estimulaci贸n que el entorno de la misma presente.

Las Inteligencias M煤ltiples inauguradas por Gardner tienen su trasposici贸n al mundo del Talento en la empresa y, en consecuencia, surge inmediatamente una pregunta inquietante: 驴Qu茅 tipos de talentos fomenta su empresa?聽 Aunque no lo parezca, se trata de una cuesti贸n estrat茅gica porque, m谩s all谩 de la teor铆a y las buenas intenciones, de su respuesta depende el grado de eficacia, eficiencia, competitividad, creatividad, innovaci贸n y, en definitiva, posibilidades de 茅xito que pueda tener en el futuro. No es algo para tom谩rselo a la ligera. De hecho, es una cuesti贸n primaria y de car谩cter m谩s urgente y estrat茅gico que cualquier plan, hip贸tesis o previsi贸n que pretenda realizarse.

La experiencia pr谩ctica y los an谩lisis te贸ricos confirman que la mayor铆a de las empresas se centran de forma casi exclusiva en la potenciaci贸n del talento aprendido, es decir aquel que se adquiere en base al entrenamiento y repetici贸n. El objeto de aprendizaje no es otro que el fondo formal de conocimiento de la empresa, es decir el conjunto de procesos que conforman su actividad. Este enfoque del talento responde a las caracter铆sticas y exigencias de un modelo econ贸mico hasta ahora dominante, pero que se encuentra en fase de regresi贸n y progresiva destrucci贸n por el fen贸meno creativo que est谩 dando lugar a un nuevo modelo. El fen贸meno del talento es parte de ese nuevo modelo y ello explica la particular y parcial forma de entender su potenciaci贸n en organizaciones centradas en las rutinas productivas. En definitiva, el talento y su potenciaci贸n se encuentran聽 actualmente en el medio de dos mundos, aquel que prefiere hablar de su gesti贸n como si de un proceso m谩s se tratara y el nuevo mundo que lo entiende como un conjunto de oportunidades brindadas por un entorno estimulante que persigue no s贸lo desarrollar el talento aprendido sino fundamentalmente el innato, aquel potencial con el que la persona llega a la empresa de la misma forma que lleg贸 a la escuela esperando que se le brinden las oportunidades para ejercitarlo y perfeccionarlo.

La empresa al igual que la escuela es un entorno de aprendizaje y, en consecuencia, una incubadora de talento. Ambas se fijan como objetivo prioritario el aprendizaje de una serie de rutinas, conceptos, principios, hechos y teor铆as que explican el por qu茅 de las cosas. Pero tanto una como otra se olvidan con frecuencia de que tan importante es comprender el pasado y el presente como ser capaz de resolver el futuro. Un futuro que est谩 hecho con retazos de aquello que conocemos y dominamos, pero cuya esencia es la confrontaci贸n y la capacidad de resolverla satisfactoriamente con nuestra inteligencia y talento como una de sus expresiones.

El talento innato se manifiesta de distintas maneras como expresi贸n de las inteligencias m煤ltiples en las que tiene su origen. Pero sea cual sea su expresi贸n, el origen siempre es el mismo: nuestra capacidad para enfrentarnos a un problema y resolverlo generando nuevo conocimiento y destrezas. Esta es la asignatura pendiente de nuestras empresas en relaci贸n con las personas en general y el talento en particular. Esta es la grieta por la que minuto a minuto se escapan multitud de oportunidades de 茅xito mientras reflexionamos sobre la conveniencia de tal plan estrat茅gico, tal acci贸n formativa sobre la 煤ltima herramienta ofim谩tica al uso o la comunicaci贸n y cumplimiento de las 煤ltimas medidas de ahorro y ajuste. Esta es la l铆nea que separa a las empresas anodinas y condenadas a la oscura supervivencia de aquellas que persiguen el 茅xito y probablemente lo alcancen.

Es bueno 鈥済estionar鈥 el talento, siempre que este sea el aprendido, incluso dir铆amos que es francamente sencillo, pese a que algunos insistan en convencernos de lo contrario. Pero si en su vocabulario no entra el verbo 鈥減otenciar鈥, sinceramente est谩 desperdiciando oportunidades y sobre todo talento.

firmar que todos nacemos con el mismo potencial de Inteligencia no pasa de ser una frusler铆a alentada por las concepciones comprensivas de la educaci贸n

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