YOs es una solución versátil para aquellas organizaciones que despliegan procesos de innovación de producto y necesitan asegurar el éxito en el lanzamiento del mismo.
YOs despliega un proceso de optimización de resultados a partir de una operativa rápida, eficaz y con ausencia total de “contaminación interna”, característica de estos procesos:
- Análisis de mejora
- Momento de entrada
- Ajustes
YOs puede aplicarse de forma independiente al proceso desarrollado y sin interferencia alguna en el desarrollo de operaciones de la empresa, aplicando indicadores múltiples que van desde el coste de cambio por parte del cliente a la migración de resultados en innovaciones modulares posteriores.
La nueva solución presenta una alta versatilidad en los contextos en los puede intervenir, pero resulta particularmente eficaz en servicios, gran consumo y sanidad.

Tras unir diversas variables sobre innovación y sostenibilidad, la publicación online de FastCompany realizó un ranking de las 10 ciudades más inteligentes del mundo. El resultado final ofrece sorpresas.
El concepto de ciudades inteligentes alude a aquellas que utilizan tecnologías de la información y la comunicación (TIC) para ser más inteligentes y eficientes en el uso de los recursos, lo que se traduce en ahorro de costos y energía, mejor calidad de vida y reducción de la huella ambiental. Y todo con el apoyo de la innovación.
El ranking final es el siguiente:
- Viena
- Toronto
- París
- Nueva York
- Londres
- Tokyo
- Berlin
- Copenhague
- Hong – Kong
- Barcelona
Viena alcanza el primer puesto en la clasificación gracias al despliegue de proyectos innovadores como el Energy Smart Vision 2050 o el Roadmap 2020 que apuntan a la reducción de la huella de carbono, la racionalización del transporte y la eficacia en la gestión de permisos y desarrollo de proyectos constructivos.

Los indicadores que maneja la UE situaron a España por debajo de la media europea durante 2011 en lo referido a Innovación y Emprendimiento.
El informe sitúa a España de nuevo como uno de los países con un desarrollo “moderado” de la innovación. Destaca como puntos fuertes los sistemas de investigación y el apoyo financiero , salvo licencias y patentes.
Como variables del estudio que más han crecido están la cooperación científica internacional y los gastos en innovación que no es I+D. En cambio, la mayor disminución se ha producido en las firmas de capital riesgo.
La identificación de la Innovación con el desarrollo tecnológico de forma casi exclusiva puede estar detrás de esta contracción
España parece regirse por el principio “en tiempos difíciles, evitemos los cambios”, formula que puede situarnos en el furgón de cola en el momento del futuro despegue con la consiguiente merma de competitividad.
La identificación de la Innovación con el desarrollo tecnológico de forma casi exclusiva puede estar detrás de esta contracción. Las empresas españolas deben variar su percepción pasando a una visión más amplia e integral de la innovación que permita asumir riesgos financieros controlados y retornos significativos.
De igual forma, las empresas españolas deben progresar en la interiorización del concepto de Emprendimiento Interno como formula de generación de valor añadido y competitividad.
El Ministerio de Ciencia e Innovación (MICINN), a través del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), ha seleccionado, en el marco del Programa INNVIERTE Economía Sostenible, 9 iniciativas privadas de inversión con el fin de que den lugar a 9 grandes proyectos inversores público-privado de capital riesgo en las áreas de las Tecnologías de la Información y Comunicaciones (TIC), Energía y Medio Ambiente y Tecnologías Industriales.
Los compromisos de inversión privados se sitúan en torno a los 175 millones de euros para los próximos cinco años a los que se añadirá la aportación pública a través del Programa Innvierte Economía Sostenible, que comprende entre el 50% y el 100% de los compromisos de inversión privados.
El Ministerio de Ciencia e Innovación, a través del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), va a movilizar 300 millones de euros entre fondos públicos y privados a través de la iniciativa Innvierte Economía Sostenible para financiar a empresas innovadoras y de base tecnológica.
El programa Innvierte Economía Sostenible tiene como objetivo fomentar, mediante capital riesgo público-privado, el desarrollo y la consolidación de empresas innovadoras y de base tecnológica, con alto potencial de crecimiento económico.
Cuando hablamos de “personas estratégicas” en términos generales, nos referimos a aquellas personas que pueden ser determinantes para llevar a cabo una acción con éxito.
Si trasladamos esta reflexión a la organización, la pregunta sería: ¿Quiénes son personas estratégicas en una organización? Desde un punto de vista clásico, la respuesta sería evidente: CEOs, Consejeros, accionistas prioritarios, etcétera. En otras palabras, quienes deciden o tienen capacidad de influir en las decisiones.
Pero en términos de estrategia, la respuesta es totalmente distinta: todas las personas de la organización son estratégicas.
Las cúpulas directivas son quienes pueden decidir e impulsar los procesos de Prospectiva Estratégica, así como la aceptación de los Escenarios Deseables y Estratégicos. Pero la implementación de todo ello, el desarrollo práctico en términos de acción necesita del concurso y la adhesión rotunda del conjunto de personas de la organización.
Estas personas necesitarán una estructura bajo la que organizarse, así como un método con el que trabajar. Pero, sobre todo, deberán asegurar unos patrones emocionales y unas competencias específicas que les permitan desarrollar un proceso tremendamente complejo: construir el futuro.
¿Qué patrones y competencias necesitamos desarrollar?
- Tolerancia a la incertidumbre y capacidad para convertirla en oportunidad
- Desarrollo de capacidades creativas
- Capacidad de ambición combinada con una adecuada definición del éxito y gestión del riesgo
- Flexibilidad y capacidad de integrarse en redes de trabajo.
- Competencias en la gestión del Conocimiento Tácito y su transferencia a formal
- Convencimiento de que en un equipo ganador no puede haber perdedores
El futuro depende de las personas, de su ambición, inteligencia y conocimiento.
Competitividad, esta es una de las palabras “mágicas” que suenan en el cajón de estrategias y soluciones a la actual situación de recesión de la economía española. Un incremento del índice de productividad es una de las condiciones de entrada a los siguientes niveles de solución: internacionalización.
La competitividad se fundamenta en múltiples factores. Muchos de ellos, fundamentalmente los exógenos, se encuentran en niveles de apalancamiento nunca antes conocidos y, en consecuencia, el acceso a ellos es más que complejo. Sin embargo, no podemos olvidar un factor elemental y clave: la eficacia y eficiencia interna. Nuestro acceso a este factor y las posibilidades de crecimiento son ilimitadas.
“Look inside the box”, mire dentro de su organización. Esta es la nueva consigna. Existe el valor dentro de las fronteras de su empresa.
“Look outside the box” , mire fuera de su organización. Esta fue la consigna en la pasada década. No era ni mejor, ni peor. Era la más lógica en el contexto económico mundial del momento. Pero, ahora que las turbulencias arrecian y son globales, no parece ser la estrategia más accesible.
“Look inside the box”, mire dentro de su organización. Esta es la nueva consigna. Existe el valor dentro de las fronteras de su empresa. Un valor potencial que puede permitirle desarrollar su competitividad y, por supuesto, ahorrar costes creciendo. Esta es la nueva estrategia.
Y. Innovación centra sus soluciones en la potenciación del valor interno, el talento y la capacidad de emprendimiento del conjunto de las personas de su organización.
Nuestros clientes coinciden: podemos generar más valor a corto plazo sin incurrir en comprometidas inversiones.
¡Look inside the box!
La Innovación ya existía antes de que la descubrieran los medios y las agencias de promoción económica. La Innovación focalizada en la tecnología ha dominado el panorama en los últimos diez años. Pero ahora, en plena recesión global, se impone una idea: necesitamos una visión más integral de la Innovación, una panorámica más real que permita identificarla no como un medio, sino como el resultado final de un conjunto de procesos de cambio caracterizados por la búsqueda de valor en cualquiera de sus expresiones.
Y. Innovación está desarrollando proyectos para el desarrollo de Sistemas Integrales de Gestión del Cambio que permitan optimizar los agentes de cambio estables en una empresa (Departamentos de Innovación, I+D, Calidad…) pero sobre una base más amplía que permita rentabilizar el conocimiento, talento, creatividad y emprendimiento del conjunto de las personas.
Estos sistemas integrales se articulan a partir de tres grandes ejes:
- Personas
- Estructura
- Metodo
El objetivo final es la generación de valor real y las métricas de retorno lo demuestran.
Una de las conductas más frecuentes ante la actual recesión es la de potenciar las denominadas 3R : Resistencia, Reestructuración, Reducción. Sin embargo, cualquiera de estas tácticas practicadas sobre un contexto empresarial no modificado, acaban conduciendo a situaciones extremas que no hacen sino empeorar la capacidad de respuesta de la empresa en cuestión.
Un número significativo de empresas europeas y norteamericanas están desarrollando una estrategia inversa: generación de valor interno a partir de procesos de cambio expresados en forma de innovación, o reingeniería de procesos aplicados sobre problemas detectados y reconvertidos a oportunidades de valor sobre una estrategia sistemática de Emprendimiento Interno.
El proyecto Ecovitrum, impulsado por la Diputación de Valencia, ha sido galardonado con el Premio a la Innovación 2011 y se ha situado como un ejemplo de buenas prácticas a nivel europeo al abordar una problemática común en toda la Unión Europea.
Esta iniciativa se centra en dar una salida real y sostenible a los residuos eléctricos y electrónicos, transformándolos en recursos de gran calidad para elaboración de nuevos materiales.
Así, gracias a este proyecto, los vidrios de los televisores y monitores de tubo de rayo catódico retirados como consecuencia de la renovación tecnológica se están convirtiendo en productos tan diferentes como baldosas cerámicas, suelos en base cemento y en mobiliario urbano como alcorques para parques y jardines.
El proyecto Ecovitrum de reciclaje de residuos eléctricos ha transformado desde su implantación 675 toneladas de vidrio en materias primas para elaborar productos de construcción, al tiempo que ha reducido las emisiones de dióxido de carbono en 475.000 kilos.
La medición de las tasas de retorno de la innovación (ROI) siempre se ha considerado un problema de difícil resolución.
La alternativa más utilizada es el conocido “imagínese lo que no hubiera conseguido”. Sin embargo, este no puede ser un argumento valido para ignorar la importancia que tiene la visualización de beneficios tangibles a la hora de otorgar credibilidad a los procesos de innovación y buscar vinculación a los mismos por parte de las personas de la organización.
Frente a este argumento, los más escépticos barajan la afirmación de que “aquello que no se puede medir, simplemente no existe”. Este es un argumento aún más descabellado si cabe. De hecho, aceptarlo supondría eliminar la existencia del capital intangible en la organización.
Y.Innovación se preocupa por los retornos como una de las primeras prioridades a establecer en un proyecto.
De partida, establecemos una distinción entre retornos de competencia y retornos competentes.
Los Retornos de Competencia son visualizables y cuantificables aplicando una serie de indicadores críticos previamente establecidos. Estos retornos pueden variar según la naturaleza y duración del proyecto, pero, en términos generales, consideramos que un retorno de 2 puntos es equilibrado para inversiones situadas entre 100.000 y 500.000 euros, mientras que retornos superiores a 4 puntos podrían considerarse “excelentes”.
Los Retornos Competentes no son necesariamente visualizables en un primer momento, pero a medio plazo son cuantificables utilizando las vigilancias e indicadores adecuados. Estos retornos pertenecen a la esfera del capital intangible de la organización y se traducen en mayores niveles de eficacia y eficiencia al actuar sobre variables tales como las competencias estratégicas, conocimiento tácito y talento.